¿Por qué la guía SinRed 2030 es prioritaria para los centros docentes?


La necesidad de empoderar a los menores y a su entorno, en el uso responsable de las TIC, mediante la alfabetización digital, y de sensibilizad sobre  los riesgos que amenazan injustificadamente desde la red virtual es una acción que debe ser planificada, ejecutada y guiada por agentes externos por varios motivos:
a) Evaluar y conducir un uso seguro y responsable de las RRSS  y TIC respetando el proyecto escolar normativo. La escuela no permite el uso de telefonía móvil a los menores en clase, por lo que los docentes no pueden evaluar si están haciendo un uso responsable o no de los medios de mensajería instantánea.
b) Sensibilizar a menores y entorno, intervenir modelos de manera preventiva mediante información y formación.  El modelo a seguir de los menores sobre uso de mensajería instantánea lo encuentran en los cuidadores, por lo que se transmite desde su entorno una visión desactualizada y poco realista sobre los riesgos asumidos.
c) Actualización de riesgos a tiempo real con evidencia científica. Los riesgos que los menores asumen en la red virtual deben ser categorizados por una investigación dinámica, eficiente y basada en la evidencia científica que se aleja de las posibilidades reales de los centros docentes.

La seguridad en el manejo de la información en los escenarios virtuales recorre caminos que se contraponen y ponen en grave riesgo a la infancia.
Por un lado, desde la ley de protección de datos del 20 de diciembre del 2017, recrudece sus acciones sancionadoras contra la vulneración de la privacidad de cada individuo, a nivel de usuario y a nivel institucional. Por otro lado, no hay una conciencia generalizada en la ciudadanía sobre la importancia de desarrollar dichas medidas. Tan solo, la presión de la Unión Europea está obligando a elevar el nivel de alerta en este sentido.
Tenemos ejemplos cotidianos donde nos ponemos en grave riesgo, debido al poder que ejerce en cada uno de nosotros el placebo de la recompensa inmediata (una nueva app lúdica, una nueva mensajería instantánea, el compartir fotos de la familia con amigos y conocidos, y otros). En el acto de aceptar la instalación de una app en nuestros terminales (PC, móvil y tablet), damos autorización a los ingenieros sociales para desnudar nuestra huella digital, permitiendo que accedan a nuestros secretos y más íntimos deseos para formar parte de macro-encuestas o quedar vulnerables por la pérdida de control de nuestros terminales.

Este puntos y otros más de interés forman parte del eje estructurador de la guía SinRed 2030



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